Lo que hagas en las primeras horas después de un accidente de tráfico influye en tu salud y en la indemnización que acabes cobrando. Estos son los pasos, en orden, para no perder ningún derecho.
1. Protégete y señaliza el accidente
Si puedes, aparta el vehículo a un lugar seguro, enciende las luces de emergencia y ponte el chaleco reflectante antes de bajar. Desde el 1 de enero de 2026, la señalización obligatoria de coches, furgonetas, camiones y autobuses es la baliza V-16 conectada, que se coloca en el techo sin tener que caminar por la calzada. Las motos están exentas.
2. Llama al 112 si hay heridos
No muevas a los heridos salvo que corran peligro, por ejemplo por riesgo de incendio. Si hay lesionados o los conductores no os ponéis de acuerdo, la policía levantará un atestado: en ciudad suele hacerlo la Policía Local y en carretera, la Guardia Civil de Tráfico. Apunta el número de atestado, porque te lo pedirá la aseguradora.
3. Rellena el parte amistoso o espera al atestado
Si no hay discusión sobre cómo ocurrió, rellenad la declaración amistosa de accidente: datos de los conductores y de los vehículos, las aseguradoras, un croquis y la firma de ambos. Si el otro conductor no reconoce lo que pasó, no firmes un parte que no lo refleje y espera al atestado. En cualquier caso:
- Haz fotos de los vehículos, de cómo quedaron y de la zona.
- Apunta la matrícula, la aseguradora y el número de póliza del otro vehículo.
- Pide nombre y teléfono a los testigos.
4. Ve al médico aunque te encuentres bien
Acude a urgencias ese mismo día o, como muy tarde, dentro de las 72 horas siguientes. Lesiones como el latigazo cervical suelen dar la cara horas después, y la ley da especial importancia a que los síntomas, o la atención médica, aparezcan en ese plazo. El informe de urgencias es la primera prueba de tus lesiones; después, sigue las revisiones y la rehabilitación hasta el alta.
5. Comunica el accidente a tu aseguradora en siete días
La Ley de Contrato de Seguro te da siete días para comunicar el siniestro a tu propia aseguradora. Envíale el parte amistoso o el número de atestado.
6. Guarda todos los papeles
Tu indemnización dependerá de lo que puedas demostrar. Guarda:
- El informe de urgencias y todos los informes médicos posteriores.
- Los partes de baja y de alta laboral.
- Los informes de rehabilitación y el número de sesiones.
- Las facturas de farmacia, desplazamientos, reparaciones y objetos dañados (casco, ropa, móvil).
- Las nóminas o los ingresos que dejes de cobrar, si los hay.
7. No firmes nada con la aseguradora contraria sin asesorarte
Para reclamar hay que presentar primero una reclamación previa a la aseguradora del vehículo culpable. Desde que la recibe, tiene tres meses para hacerte una oferta motivada o explicarte por qué no paga. No estás obligado a aceptarla: si no estás de acuerdo, puedes pedir un informe al Instituto de Medicina Legal o reclamar en los tribunales. Pero una vez firmado el finiquito, es muy difícil reclamar más.
8. Vigila el plazo: un año
Como regla general, tienes un año para reclamar, contado desde el alta médica, cuando tus lesiones ya están estabilizadas. La reclamación a la aseguradora interrumpe ese plazo.
¿Cuánto te corresponde? Haz una estimación en un minuto con nuestra calculadora de indemnización por accidente de tráfico, con las cifras oficiales del baremo de 2026.
Qué puedes reclamar
La indemnización por lesiones se calcula con el baremo de la Ley 35/2015 e incluye los días hasta curarte, las operaciones, las secuelas, el perjuicio estético, el dinero que dejes de ganar y los gastos que te haya causado el accidente, además de los daños del vehículo y de tus cosas.
Si el culpable no tiene seguro, huyó o fuiste tú
- Sin seguro o a la fuga: responde el Consorcio de Compensación de Seguros, que paga las indemnizaciones cuando el vehículo causante no tiene seguro o no se ha podido identificar.
- Si el culpable fuiste tú: el seguro obligatorio no cubre las lesiones del propio conductor culpable, aunque tu póliza puede incluir un seguro del conductor. Tus pasajeros sí pueden reclamar.
¿Necesito un abogado?
No es obligatorio para reclamar a la aseguradora, pero ella cuenta con sus propios médicos y abogados, y la diferencia entre su primera oferta y lo que te corresponde puede ser grande. Además, la Ley de Contrato de Seguro te reconoce la libre elección de abogado: si tu póliza incluye defensa jurídica, tu propia aseguradora puede pagar los honorarios del abogado que elijas, hasta el límite que fije el contrato.
Si has tenido un accidente, cuéntanos tu caso y te decimos, sin compromiso, cuánto puedes reclamar.